Atravesamos el presente en un gesto de reconfiguración, rearme de un futuro que aún está por construir, por habitar. Los restos, los rastros y las ruinas explican un pasado y sin embargo dejan en suspenso la posibilidad de un tiempo nuevo. Esta pieza audiovisual quisiera observar los fragmentos del mundo que habitamos y también del mundo que literalmente soñamos mientras estamos dormidos. En ese observar los fragmentos quizás sea posible encontrar reverberaciones, nuevos lenguajes, formas desconocidas de comprender, releer y rehabitar los entornos, los rincones y las periferias, comprender y reemprender. La vigilia remite al sueño cuando estamos despiertos, como si los estados tan sólo fueran una sola forma desde la que partir. En una relectura de palabras encontradas en Georges Perec y de relatos que permiten dibujar las arqueologías del presente, Cimientos de vigilia propone una malla, una suerte de red desde la que poder observar, releer y reconstruir colectivamente fragmentos del mundo.